Un buen guion se puede arruinar con una mala grabación. La técnica no es un añadido: es la que garantiza que lo que se ha escrito y ensayado se escuche con la calidad que merece.
El equipo básico
- Micrófono: conocer su patrón de captación (a qué distancia y ángulo capta mejor).
- Grabadora / interfaz de audio: el dispositivo que convierte la señal del micrófono en archivo digital.
- Auriculares: imprescindibles para monitorizar en directo lo que se está grabando.
Niveles de entrada
El nivel de grabación debe evitar dos extremos: si es muy bajo, la voz suena con ruido de fondo al subirla en la edición; si es muy alto, se satura y se distorsiona. El objetivo es que los picos de voz se mantengan en la zona media-alta del medidor, sin llegar al rojo.
- Comprobar niveles con una frase de prueba a volumen real.
- Revisar que no haya ruido de fondo (ventiladores, móviles, puertas).
- Colocar el micrófono a una distancia constante durante toda la toma.
- Tener el guion a mano y ya ensayado en voz alta.
- Grabar unos segundos de "silencio de sala" al principio: sirven para limpiar ruido en la edición.
Condiciones de la sala
El estudio de sonido del CCA Gran Canaria está tratado acústicamente, pero conviene recordar que cualquier superficie dura refleja el sonido. Evitar mover sillas o mesas durante la grabación y mantener los móviles en silencio y fuera de la mesa de trabajo.
La locución
Locutar bien es una técnica que se entrena:
- Respiración: respirar desde el diafragma, no desde el pecho, para tener aire suficiente en frases largas.
- Dicción: vocalizar sin exagerar, articulando bien las consonantes finales.
- Ritmo constante: ni acelerar por nervios ni ralentizar en exceso; el oído detecta enseguida la inconsistencia.
- Repetir la toma si algo suena forzado: es más rápido regrabar una frase que intentar arreglarla en edición.
Grabar la misma frase de pie y sentado permite comparar cómo cambia la proyección de la voz: de pie, el diafragma suele trabajar mejor y la voz gana presencia.