Todo lo trabajado en los capítulos anteriores — objetividad, fotoperiodismo, simulacro, IA — converge aquí: cada grupo tiene que decidir su propia ficción y la manera de representarla con los códigos del documento.
De la idea a la ficha de proyecto
Antes de tocar la cámara, cada grupo de 2-3 personas responde a un guion de preguntas que fija la historia y la estética de la serie:
| Historia inventada | |
|---|---|
| Género documental que imita | (archivo, prueba, prensa, retrato de estudio…) |
| Número de imágenes | |
| Localizaciones necesarias | |
| Objetos o "pruebas" necesarias | |
| ¿Hay documento de apoyo? (carta, ficha, recorte) |
Decisiones de estética
El género documental que se decide imitar condiciona todas las decisiones técnicas:
- Archivo institucional: fondo neutro, luz plana, distancia funcional, sin efectismo.
- Fotoperiodismo: luz natural, encuadre menos controlado, sensación de instante capturado.
- Retrato de estudio: iluminación cuidada, pose consciente, fondo controlado.
La sesión de producción
El día de rodaje conviene llevar la ficha de ideación como guion y repartir roles dentro del grupo: quien fotografía, quien dirige la escena, quien revisa el resultado en el momento. Revisar cada imagen nada más tomarla —y no solo al final— evita tener que repetir toda la sesión.
Fotografiar la misma escena imitando dos géneros documentales distintos (por ejemplo, archivo institucional y fotoperiodismo) permite comparar cómo cambia por completo la lectura de una imagen según sus convenciones visuales, aunque el contenido sea el mismo.